Tristango de la gente
a Francis Fukuyama
Buenos Aires en pelotas
bajo la llvia fría del invierno,
Piazzola se murió
el Polaco se murió
Pugliese se murió
pero el obelisco sigue espiando al puerto
y los poetas escribiendo servilletas en los bares
entre el humo y los bocinazos.
Mientras el turco juega al golf
y almuerza con la Schieffer
un pibe abre la puerta de los taxis…
Hoy se reunió la cumbre de las Américas
y salieron todos contentos riéndose en la foto
pero en Buenos Aires está lloviendo y hace frío
y lo único que tengo son boletas con imanes
pegadas contra la heladera.
Miro la esperanza y me la guardo en el bolsillo
como si fuera un pichón que encontré entre las baldosas.
No se piensen que estoy deprimido
mucho menos que estoy derrotado
lo que pasa simplemente es que estoy despierto…
Este silencio me está rompiendo los oídos
este gris me está secando los ojos y el alma
este tristango de la gente
esta tanguedia en dos actos que revienta las taquillas
y se recicla y se recicla hasta la amnesia.
Los ángeles grises en la cola interminable
ese ejército mal comido
mal dormido
mal cogido
desprestigiado
con la cabeza gacha
apoyados contra la pared leyendo los clasificados.
Angeles míos sin cielo
cientos en hilera esperando una vacante.
Que gris está el país
somos todos Discepolines en un tango posibilista
ni siquiera un bandoneón o una guitarra
solo Guns & Roses
solo la sonrisa privatizada de los pibes
el cerebro extirpado
el sueño devaluado
la salvación impar
el masaje psicológico
el autismo social
el narcobeso.
Que gris está el país
somos un triste recuerdo de nosotros mismos
y lo más triste es que este tango es cierto
y que los viejos se mueren
y los pibes se mueren
y hasta a veces yo también me muero… Lo único que te puedo decir
Fuyi Vape o Takayama
o como mierda te llames
es que no cuentes conmigo
yo no me voy a ahorcar con el cable de la video
ni vos vas a parar la historia.

