De la cara que puso morgan cuando…
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Escuchar: De la cara que puso Morgan cuando… recitado por AdeM.
Aunque fuera la noche
(como una buena bruja)
ha comenzado a llenar el aire
con sus grillos
y su respiración de helechos y jazmines,
aquí, de este lado de la ventana
en la soledad de mis cuatro paredes blancas,
mis ojos que miran al techo
(impertinentes como siempre) han comenzado a ensayar un intento
de amanecer insospechado.
No sé que me pasa esta noche
a pesar del cansancio
dejo que el desvelo me invite al recuerdo
sin darme cuenta al volver la cara
encontre los pétalos invisibles
de tu sudor en la sábana
aunque no pueda verlos sé que están ahí…
Los puedo tocar con las puntas de mis dedos huérfanos
puedo tocar con mi nariz su terciopelo húmedo
y como si fuera un colibrí embrujado por el polen
quedarme suspendido en el aire
de este amanecer nocturno.
Recorro con mis manos
las sábanas arrugadas aún
buscando sobrevivientes de nuestro combate
y empiezo a hacer memoria
con la sangre y con los labios
(no busques tus aros peruanos
porque los tengo prisioneros)…
Como te decía
encontré un beso tuyo
encallado tras mi oreja
y lo cogí en mi mano (pobrecito)
lo puse en mi pecho
para que jugara con mis sinremediocorazón
mientras yo trataba de reconstuir el hecho
con la meticulosidad de un Sherlock Holmes libidinoso
que trabaja ad honorem.
Como poder olvidar tus dos ojitos prietos
tu pelito rizado sobre mi cara
tu mentón descansando sobre el pecho inquieto
todo capturado como en una foto
en el instante preciso en que te besé
recuerdo que me quedé mirándote
y vos inmóvil no te atrevías.
Cómo debe hacerse en estos casos
aprovechándome de la magia y el desconcierto
seguí mi exploración por la comisura de tus labios
tu dientito ladeado
tu lengua totalmente nueva
el olor y la sensación de tu pelo en mi cara
(y otros etcéteras de los cuales podría escribir varios fasciculos) creo que en ese momento una mano
(sin avisarme)
trató de acelerar el trámite
apelando al lenguaje persuasivo de sus movimientos
por los prohibidos territorios de allende tu ombligo.
No fue fácil, recuerdo
ya que tu indecisión y mis ganas
no hacían buenas migas
y me recordaron la adolescencia
donde todo era más difícil pero más bello.
Cómo poder describir el momento
en que la luna de tu piel
apareció ante mis ojos
(estoy seguro que el hecho de que no usarass
ropa interior contribuyó sensiblemente).
mi cara (hubiera pagarlo por verla)
se habrá asemejado sin lugar a dudas
a la de Morgan cuando abrió el cofre…
Tuve que tocarla para creerlo
y era suave y palpitante
creo que fue en ese momento
en que evolucioné desde tu ombligo hacia tu mejilla
dejando con mi nariz caminitos sobre tu vientre
para no perderme
fue ahí que vi tus tetitas de niña buena
y tus pequeños hombros
recién hechos para mis dientes
de lo que sigue a continuación no puedo dar testimonio
sinceramente porque cualquiera que estudiara el campo de batalla
con rigurosidad de arqueólogo
caerá en la cuenta sin lugar a error
de que hubo más de un combate
y no es ético ni moral distorsionar la historia.
Lo único para finalizar
y no dejar este poema y la historia trunca
es decir que lo más hermoso fue despertar
y verte pálida a mi lado entre sábanas oscuras
recuerdo que jugué con tu pelo
y vos sonreíste dormida
y que me tuve que levantar para no tocarte…
Ojalá me llamaras mañana.

