Apuntes urbanos
Los hojas murmuran la clorofila del viento.
Los pájaros buscan sobre las baldosas rotas migas de niño.
Cristo no está dentro de la iglesia
sino en la puerta pidiendo monedas.
El negrito le lleva la mochila a la pecosa
le convida un caramelo
no sabe qué más hacer para besarla…
(Las paredes amanecieron hoy vestidas de huelga
los pinceles le dispararon a la luna
la revolución anduvo anoche por las calles desveladas
los muchachos estarán cansados pero contentos…)
…gris la tarde, gris la calle
y la lluvia fría sobre mi sombrero…
los cadáveres de mañana trafican hoy su mercancía
y negocian la esperanza por malditas monedas
en la puerta de las escuelas.
Una Gibson Les Paul le llora un blus
a la sombra de un estibador desocupado hace ya tanto.
El Río me cuenta su muerte
su portuario desamparo…
no sé qué hacer
cómo abrazarlo.
…gris la tarde, gris la calle
y la lluvia fría sobre mis sueños…
la ley no es la justicia
sino una bala de 9 mm. con tu nombre
o la impunidad con que te rompen el culo
con la punta de un borcego…
( otra cosa eran las de vaqueros
donde el SHERIFF siempre vencía a los matones
y hasta las putas del SALOON eran leales).
La tarde es casi noche
las lamparitas se derraman sobre la calle mojada
y yo sin saberlo dibujo un tango
mientras adivino las baldosas.
…gris la tarde, gris la calle
y el amor que no hay
clavado en el pecho…
aroma a café en el bar de la esquina
uno fumando tras el vidrio
otro arreglando el mundo
dos haciendo la revolución con balas de sacarina
uno esperando a la que no vendrá
y un obrero fantasmagórico
mascullando y masticando como con rabia.
La noche es ya un agujero imposible de llenar.
Las mujeres van y vienen por la vereda
dejando la música de sus caderas en mis retinas
(lindo día para enamorarse aunque sólo sea un rato)
bocinazos, personeros y suicidas
gente sin derrotero ni mañana al garete de estos tiempos
esperanza coagulada, bajo este cielo plomizo
ausencia con filo de navaja
Re menor del alma.
…gris la tarde, gris la calle
y la lluvia azul de mi esperanza…
guitarras de cuatro cuerdas sobre los postes
y el ángel del melancólico amor
tocando para quien quiera escucharlo.

